Sigue la novela del casino de Palma
Pedro Cantalore Feb 03 2010

Así como en cualquier ramo, en este caso se ponen en juego muchos intereses sociales y económicos y es por eso que algo tan simple como un traslado puede generar las reacciones más adversas.
Por un lado, las autoridades naciones aprobaron trasladar la sala de juegos de casino pero el gobierno local se opone férreamente a la iniciativa.
Los habitantes y las autoridades baleares dicen que no debe moverse el casino porque eso produciría un golpe mortal al turismo de la localidad. Para operar con mayor celeridad, se ha decidido acudir a la justicia para que medie e impida la iniciativa.
En todo momento se ha hablado de irregularidades en el proceso y mientras esto no quede claro el fantasma de la duda sobrevolará la isla.
Así como ocurre en la ruleta, la bola sigue girando de un lado a otro y todos esperan que finalmente se dentenga en un casillero que le sea favorable a los intereses de su sector.
Lo que sí queda claro es que el casino, esté donde esté o donde vaya a estar, seguriá siendo uno de los puntos más fuertes de la zona.




